Según informes sabemos de más de 8 mil millones de celulares en el mundo,32 millones están en el Perú aprox., de los cuales la mayor cantidad de estosestá en Lima. Ingresa a todos los rincones (incluidos caseríos y anexos en el interiordel país, que antes estaban incomunicados. Hoy en un segundo están conectados almundo) Dice Marina Mayoral que la novela es como un veneno lento y el cuento, como unnavajazo; he aquí la primera característica de un relato corto: debe dar una visiónconcisa, profunda, e intensa de la realidad. Por esos espacios transitan estos librosendemoniados.Un libro de cuentos breves, cortos, microrrelatos, etc. Textos atrevidos que salen deesos parámetros. 67 trabajos de ficción escritos en celular: viajando, en lacafetería, el aeropuerto, la clínica, el parque, el bus, el taxi, las ferias de libros, etc. Donde apuesto al lenguaje coloquial. Jugando con el tiempo y la persona, a la hora de estructurar los relatos. El lenguaje y el idioma lo flexibilizo y meatrevo a ciertas licencias idiomáticas. El lenguaje cotidiano está en estashojas.Ojo, no es una apología al demonio en todas sus formas y presentaciones, nisoy edecán o emisario del diablillo; sí, un cómplice de historias donde juegocon el diablo y le impongo papeles en mis cuentos e historias, que a través dela historia y la religión, se han dado a conocer y creo que exitosamente, laficcionan. Ya quisiéramos tener un pacto con Mefistófeles a lo Fausto deGhoete o a lo Dorian Gray de El retrato de Dorian Gray de Óscar Wilde, perono, creo no es posible y si tienen el dato pasen la voz nomás.Una saga donde el personaje principal o protagonista es el celular del diablo, que dice cosas, que cuenta, que es testigo, que es parte, que ficcionaespacios, personajes y mundos. Full ficción, aunque dicen que la distancia quehay entre la realidad y la fantasía... es cuestión de tiempo, y, aunque a veces, la realidad supera la ficción.Estos relatos optan por la brevedad en los tiempos donde la vorágine de la vidadiaria nos bloquea, nos desborda, nos consume y absorbe. Esta es una válvulade escape. Un paliativo que la literatura nos ofrece y lo tomo. Dice unaescritora que "Cada día hay que inyectarse de fantasía para no morir derealidad". Y con estos relatos cortos escritos desde mi celular.Hoy desde un celular se hacen llamadas de auxilio y se han salvado vidas, como en los desastres naturales de este año. También se extorsiona, seordenan muertes, se difunden imágenes reprochables por nuestras leyes ysociedad. A muchos han matado por un celular, a extremos de hacerse unacampaña para no comprar celulares robados: SE EXHORTABA A NO COMPRARCELULARES ROBADOS, PUES PODÍAN ESTAR MANCHADO DE SANGRE; ademásdel "apagón telefónico" para los teléfonos que no se actualizaban los datos delpropietario. Son instrumentos para difamar, amenazar. La célula familiar se haido descomponiendo en nuestra sociedad por todas las alteraciones que agenerado, los hábitos, costumbres y manías que ha insertado en las mentes.La infidelidad ha encontrado su mejor herramienta, los "secretos" se hanmultiplicado; peleas, celos divorcios. Los accidentes de todo tipo que segeneran y algunos accidentes de tránsito que causan la muerte. Pero, unabuena opción es emplearlo para hacer literatura: narrativa breve y poesía, yotros que su tiempo les permita. Propongo emplearlo con los alumnos, hoy queproliferan los celulares en manos, no solo de estudiantes, sino de todos engeneral. Escribamos historias breves o poesía o nuestro diario. Hagamosconcursos: es una primera propuesta productiva.Creo en la escritura como terapia, y es cada vez más recomendado por lospsicólogos, y por las bondades que tiene la escritura: es una catarsis (yexorcizarse nuestros demonios y lo que queremos desechar o construirparalela a la realidad).