En la era de las
tecnologías de la información y de las comunicaciones
(TIC) se constituye una herramienta clave en la vida de las niñas, niños y adolescentes. No es un complemento o algo opcional: ellas y ellos se están criando como usuarios diarios, es su medio de comunicación, de expresión, de aprendizaje y sus gustos, valores e intereses están altamente influenciados por lo que consumen en línea.
Si bien las
TIC ofrecen oportunidades para aprender y desarrollar nuevas capacidades, para millones de niños, niñas y adolescentes en el mundo, los entornos digitales son también se constituye una selva, en donde se encuentra terrenos pantanosos peligrosos para el que desconoce de manera ingenua el engaño preparado, por los múltiples depredadores que achechan, en la espera de que con artimañas en sus juegos, disfrazados de niños semejantes y haciendo uso de estrategias de manipulación para convertirlos en adictos al internet y someterles, abusarles, violentarles.
Décadas atrás la
protección infantil se limitaba a los espacios físicos: la casa, la escuela, la comunidad, pero lamentablemente ahora denotamos como las redes son un entorno con que atrae a los
Ciberdelincuentes. Estos amenazan y poner en
peligro con altos riesgos que pueden producir daño, sometiendo e incrustándose en la
vulneración de sus derechos y el normal desarrollo
físico, psicológico y emocional.
Solo los temas básicos que se abordan en este libro, son no solamente para entender la problemática, sino también las evidencias para ir posibilitando un acceso igualitario y seguro a las TIC, para que las y los adolescentes aprovechen las oportunidades que están a su alcance, pero también que sepan cómo protegerse y reducir su
vulnerabilidad por medio particularmente de la
prevención.