La poesía es la necesidad de renovación del lenguaje poético, demandada en un clásico movimiento pendular, abre múltiples puertas, llega a la identidad de la profunda emoción del alma. "Feria de máscaras" es un libro osado, enjuiciador, sacralizante, donde la prostitución como tema medular, sorprende por el modo de convertir la poesía en un mecanismo restaurador, condena al poeta a que su metáfora dominante sea logos resurrección, es la intrepidez de la palabra más allá del subconsciente, cada máscara representa un símbolo, donde los códigos mueven resortes estéticos y conceptuales, rebasan todo el acto naciente de la esencia terrenal, donde el verbo augura inagotable fortuna, es un libro transformador, devuelve el mito de la eterna dualidad, "el verbo era Dios y Dios era el verbo" comunica lo tangible y lo intangible más allá donde la vastedad del viento tiene ojos de águila, como si las causas de las cosas fuera la eterna rebelión de lo causal, fragmenta la piedra y vuelve a pulirla, escucha detrás de las puertas. Como una feria de máscaras la vida teje su perfil de sombras insondables. "Cuando el alma en sus portales escampa, sin voz, ni raza, y Dios bendice la casa, sobre los muertos finales.Alberto García González