"Imitarle era una de esas cosas que estaban prohibidas, así como aprender a leer y a escribir; o hablar con la boca llena. Por eso el Rey les obligaba a mantener siempre un huevo dentro de ella".
"Jamás se arriesgaría a que las bocas o los huevos se abriesen y saliera el pájaro que diera a los niños alas para hablar, y para protestar en contra de su gobierno".
"Cada una de las plumas que perdían durante su huida constituía un trocito de esa bandera blanca de la paz que él luego quemaba; deseando que todas las palomas también murieran junto con sus símbolos, y junto con todo aquello que representaban. Le recordaban demasiado a sus hijos; y a todos esos rebeldes que luchaban por la libertad sin que él pudiera detenerlos".
"Estos seguían sin obedecerle, y las plumas seguían apareciendo por todos los rincones del castillo, pese a que él siempre se las llevaba para que los niños no pudieran escribir ni volar con ellas".
Con un estilo de escritura muy sugestivo y visual, la autora de "Copia de un libro para enfermos" presenta ahora esta perturbadora y satírica fábula para adultos; llena de imágenes sobrecogedoras, metáforas y simbolismo. En un escenario profundamente distópico, cuatro niños sometidos a una tiranía grotesca e incesante desafiarán las perversas ambiciones de un Rey loco
Sangre Clara de Huevo- Sara de Mingo Fernández
Caballero Ediciones
Tapa Blanda sin Solapas
150 páginas
ISBN 978-84-18786-01-3