Se evidencian tiempos revueltos, convulsos y llenos de dicotomía y desorden, esta confusión del ser humano, se presenta en todo lo que hacemos, por ello tenemos esta crisis económica sin igual, crisis política, crisis social, crisis moral, crisis sanitaria y crisis teológica. Nos estamos enfrentando a unos de los momentos más cruciales para nuestra comprensión de nuestra condición, no solo por lo que hemos alcanzado, si no que también los retos a los que nos enfrentaremos desde hoy mismo.Pero la discordia política, esa falta de entendimiento, esa polarización ideológica, sectaria y partidista, es sin duda una reacción en rechazo dentro de esa riña por convertirse en el mecías político. Es sin más una animosidad mutua, traer a colación guerras terminadas para ganar adeptos, n es mas que sembrar odio para recoger tempestades en el futuro próximo. Donde los partidos mas debilitados sufran por sus errores y aquellos antagónicos presenciarán una batalla con argumentos autoritarios de parte y parte.Debo decir que esta convulsión, confusión, desencuentro político, no es exclusivo de España, ni de Europa, es una evidencia que se está manifestando incluso en el gigante norteamericano, que debo obligarle a recordar ser el artífice del frenazo económico en todo el planeta, dando cabida al poder popular chino, que ya ostenta el 30% de la deuda del gigante militar occidental. Los lideres no han comprendido que el clamor de todo el planeta es tener sin duda, un liderazgo muchísimo más honesto.Pero debemos tener cuidado, por que un cambio no es generalmente hacer lo opuesto, pues sería como destruir con los pies lo que construimos con las manos.. y tampoco les trae a receta de curación el comunismo y el estado autocrático. Es importante tener en cuenta que la democracia no es la causa de los problemas, si no el reflejo esbozado de una nación por resolver sus conflictos y retos. Seguir en la tensión política aumentará el limbo en las decisiones que vivimos en este reciente período. Pues incrementarán estos partidos su verborrea en un parlamento mas disperso en la disputa que al final no resolverá la problemática del pueblo mientras estará atrapado en el olvido democrático. El rechazo en si mismo de la política, donde los oportunistas autocráticos impondrán en minoría lo que en mayoría no tiene consenso, es decir dictadura o comunismo, cualquiera a su opinión.En otras palabras pareciese que estamos sin salida, el inmovilizo de una parte del electorado que se esconde con su miedo, en un voto que petrifica a los partidos políticos, instituciones, costumbres y comportamientos. Enfrentado a ese otro voto que proclama "el empezar de cero" exponienciando los problemas con magnificación del descrédito de las instituciones públicas. La crisis de identidad ideológica, así como la política y de confianza a los viejos partidos, ambos son esquemas rancios de tiempos del 36. Que sin duda no les duele a aquellos muertos y sin mas están dispuestos a darnos más, sin importar bando. Parece que no comprende lo que es una política de estado, que los dos proclaman pero ninguno practica.Entre tanto, mientras estos memos "políticamente hablando" se enfrascan en verborreas fatuas, que es sabido que no conducen a nada, la solución a los problemas reales nos enfrentamos usted y yo. Lo que de alguna forma y otra tienen relación directa con el gobierno, ven peligro por ello veremos titulares como "Bruselas ve riesgos en la sostenibilidad de la deuda publica española en el medio plazo" o el presidente de la cámara de comercio de España, pidiendo "estabilidad".En pocas palabras utilicemos la humildad para crecer, la asertividad para comprendernos, y sobretodo la solidaridad para progresar juntos, incluso con los extremos reducidos. Queda en usted dejarle a los suyos lo mejor de su voluntad, pero es agradecido devolver a todos la gratitud de ser parte de este país.