Dos personajes son creados en el agua, el infinito nos alcanza en sus preguntas y respuestas dejándonos abierta la posibilidad de ser testigos de lo etéreo; sin ser jueces.José Emilio Fernández, autor de este poemario nos lleva a lo profundo del ser, a un navegar en sensaciones, que solamente quien lea atento podrá llegar a una orilla que salve y consiga perpetuar la pureza carnal y sublime de cada ser.Aquà la memoria es agua que se extiende, que es reserva y sustento a sus personajes. Es la vida que continúa, no sólo en ellos, sino que involucra en sensaciones a quien le observe y se sumerja junto a Isabel y Fénix. Bien puede ser cualquiera de nosotros, que deseamos mantener y retener todo lo importante.José Emilio, tiene la exquisita propuesta de señalarnos el espejo de agua, con todas sus caras, sin necesidad de mentir ni mentirnos. AquÃ, se nos permite ahondar los lÃmites insospechados de la creación.Anouna Fabio