La novela Los monólogos es la ópera prima y única novela de mi María Luisa Señoret Guevara, pintora de profesión. Fue escrita alrededor de 1968. Durante estos años, María Luisa se volcaba a su trabajo como artista, pese a los obstáculos a los que se enfrentaba en su vida personal. Después de haber sido abandonada por su segundo marido, el escritor Enrique Lafourcade, durante una estancia en los Estados Unidos, vuelve a Chile con sus dos hijos, expuesta al estigma que conllevaba el ser madre soltera en la sociedad chilena de esa época.
Pasa poco tiempo en casa, ya que obtiene un puesto como asesora artística en el Museo de Bellas Artes. Organiza exposiciones y actividades, ciclos de conferencias sobre la pintura chilena, exposiciones. Además, colabora en periódicos, entre ellos La Nación y la revista Plan, para la cual escribían numerosos intelectuales de vanguardia. Durante los veranos emprende largos viajes -a veces recorriendo más de cinco mil kilómetros por Argentina, Paraguay, Uruguay- con el fin de ponerse al corriente en arte y cultura, folclore, cine y literatura, influencias que enriquecen su creación para diversas exposiciones y la llevan a obtener premios nacionales.
En los inviernos alquila una casa en Isla Negra, donde pasan fines de semana o vacaciones de invierno y María Luisa se reúne con pintores, escritores y otros artistas. Sus hijos la acompañan en estos recorridos y actividades; sin embargo, pasan mucho tiempo solos, pues María Luisa vive centrada en la pintura y aspirando a avanzar en el mundo artístico.