El poemario es un pequeño viaje personal que tuvo lugar en 2022, aunque el pasado permanece vivo en nuestros pasos diarios. Es una forma de expresar ese anhelo presente en todo ser vivo: el deseo de ser amado, el irreductible impulso de amar; única razón, a mi entender, de nuestra constante búsqueda, la que nos impulsa.
Es una visión experimental de mi interior, un espacio donde plasmar lo sentido, una hoja donde dibujar la realidad percibida. No inventamos nada nuevo, solo reubicamos los elementos simples para mostrar una perspectiva aparentemente más compleja.
Con mis raíces hundidas en fangos y mares recorro mi destino; no quedará desatendido, no quedará sediento. Los significados de las palabras se transforman en sonido, y el sonido en imágenes que se enraízan en nuestro subconsciente, despertando los recuerdos olvidados, dando la vuelta a nuestros sueños, enmarcando las sensaciones amadas, odiadas, deseadas, ignoradas...
La experiencia personal es esencial para reunir las piezas necesarias y construir nuestra comprensión. Será la lucha de la razón contra el instinto primigenio un medio para descubrir lo que realmente somos, lo que deseamos ser. Tarea imposible, solo atisbamos una quimera.
Lo mejor siempre es dejarse llevar, disfrutar de las sensaciones, reunir la energía que emana de nuestras percepciones para llenar la mochila del día a día, una odisea intransferible.
Con los puños apretados, vaciada el alma... Eloy Terrero