Judas traicionó a Jesucristo por treinta denarios de plata. Estas monedas están regadas con la sangre del crucificado y por lo tanto malditas. En Y Dios le dijo su nombre, el lector recorrerá la Historia acompañando a esa maldición.
Todo comienza cuando, tras la muerte de un antiguo combatiente de la División Azul, uno de sus herederos recibe, como última voluntad del finado, unos manuscritos y un denario.
A través de ellos, el lector conocerá en primer lugar cómo el difunto anciano encontró la moneda y los papeles que la acompañaban. Después vivirá con Judas el momento de su traición. Asistirá al sitio y destrucción de Jerusalén en el año 70 y a la posterior conquista de la meseta de Massada. Con Benito de Nursia, fundará el monasterio de Monte Cassino y presenciará su destrucción. Se conmoverá con la expulsión de los judíos de España en 1492, descubrirá América ese mismo año, y presenciará la construcción y destrucción del Fuerte Navidad en la isla La Española. Revivirá el gran imperio azteca con Moctezuma y asistirá a su caída a manos de Hernán Cortes mientras se sumerge en la huida en la Noche Triste. Con Napoleón viajará a Egipto e invadirá Rusia. Y, por último, asistirá a los tres últimos naufragios de grandes petroleros en la Costa de la Muerte: el Urquiola, el Aegean Sea y el Prestige, participando en la limpieza del "chapapote" formando parte de la "marea blanca".
Dividida en ocho partes diferentes, este es una novela de novelas, amena, histórica e indicada para quien quiera saber más sobre estos temas. Es una obra entretenida y didáctica, en la que las ilustraciones y fotografías que la acompañan, junto a sus 238 apuntes a pie de página, la convierten en un muy buen instrumento pedagógico.