La batalla por el futuro comienza en el pasado, cuando el destino llama y exige todo.
Adrielle Maddox está segura de que lo peor ya ha pasado. Con el malvado Domenikos sellado dentro del diamante del cetro, la paz parece estar al alcance. Pero entonces, Angelo, un legendario guerrero aqueo, aparece vagando, perdido y despojado de sus memorias, lo que indica que algo no está bien en el mundo.
Adrielle y sus amigos convocan a Monika, la anciana vidente con el cetro de diamante, quien les revela que Domenikos ha encontrado el camino hacia la Bóveda del Tiempo, donde se crean y almacenan las memorias. Debe ser detenido antes de que borre todas las memorias y tome el control del mundo. Eso significa que Adrielle debe romper las leyes aqueas contra los viajes en el tiempo y entrar al diamante, encontrar el túnel clave hacia la Bóveda del Tiempo y sellar su entrada. Y solo tiene veinticuatro horas una vez que ingrese a la Bóveda.
Coco, Liz y Dave no permitirán que Adrielle enfrente esta peligrosa misión sola. Las facetas del diamante son traicioneras, y terminan cayendo en sus propios caminos temporales, llegando a la Florencia del siglo XVI, donde se reencuentran con viejos amigos.
Atada por la cresta emplumada grabada en su piel -la sagrada Marca del Viajero- Adrielle emprende un viaje de sacrificio, poder y doloroso ajuste de cuentas. El amor y la lealtad chocan cuando dos hermanos luchan por su corazón, y un misterio enterrado en lo profundo del tiempo comienza a desvelarse.