La historia: El cuento es la continuidad de cuando Moty, un chico de 14 años, buscando caracoles por unas rocas, encuentra un enorme balón, lo limpia y es un gigantesco huevo, tan grande como unos diez huevos de avestruz, el huevo limpio y con el calor del sol empieza a reaccionar, hace ¡crac! y sale un ser extraño, parece un dinosaurio. El bebé-dinosaurio considera a Moty su mamá y le imita y obedece en todo, es listo y aprende con rapidez. El huevo lleva en las rocas 62 millones de años, cuando su mamá dinosauria lo puso y los dinosaurios que llegaron a la Tierra desde el país de lo dinosaurios fueron exterminados por la caída de un meteorito sobre el planeta Tierra. El bebé dinosaurio tiene los mismos poderes que sus padres, y todos los habitantes del planeta de los dinosaurios poseen unos poderes extraordinarios: desplazarse con el pensamiento "pensar y estar", entre otras facultades como viajar al pasado. Y aunque es un bebé dinosaurio, planifica viajar al pasado 13.820 millones de años para estar allí unos instantes antes del BIG BANG y poder localizar ciertos productos que hay en el planeta de los dinosaurios y poner algunos en el mapa de La Tierra, como por ejemplo que en el planeta Tierra domine la alegría y desaparezcan las envidias, guerras y se viva en paz.