Narra las peripecias que tiene que pasar un escritor para poder escribir, la desesperación de perder sus primeros escritos después de meses de desvelos en la que nos relata parte de su infancia donde fue cruelmente maltratado por la vida, volver a empezar de ceros se dice fácil, el escritor lo logra pensando positivamente, tomándolo como una oportunidad para mejorar su narrativa, después de mucho tiempo de escribir a mano, termina, solo para sentir la impotencia de saber quemado su libro ya casi listo para ser editado, fue precisamente cuando se da cuenta que el escritor que hay en el ya no tiene ganas de escribir pero siente la necesidad y saca la casta de Indio del Mezquital y con coraje, vuelve a empezar, pero ahora lo quiere hacer de manera profesional así que saca todos sus ahorros y consigue dinero para comprar una vieja máquina de escribir que encuentra en el tianguis. sabiendo que la tercera es la vencida, pone la primera hoja en blanco en el carrete de aquella vieja máquina de escribir que se convierte en su compañera inseparable de desvelos y ahí está con el afán de escribir otro libro que después de años de rudo trabajo casi termina; se lo da a leer a una maestra que lo alaba y que lo anima a seguir adelante; se lo da a leer a una escritora y esta, le dice cualquier cantidad de improperios tratando de desanimar de su cometido al novel escritor, por último se lo da a leer a otro escritor y este en lugar de hacerlo lo hace perdidizo para después acudir a registrar la obra literaria para adueñarse de los derechos de autor que quedan a su nombre y con este se consolida como gran escritor mientras que el verdadero escritor mira como aquel publica su libro, es entrevistado por los medios de comunicación, ve por la televisión como presume aquel libro robado, ve como lo alagan y como lo invitan a viajar por todo el país y al extranjero para presentar su obra y a su regreso, la cuidad se vuelca para recibir al hijo prodigo que regresa como un escritor consagrado, mientras el escritor no tiene ganas de escribir pues se pregunta una y otra vez ¿para qué? cae en depresión, le dan ganas de vender aquella máquina de escribir para no volver a intentarlo más, pero se detiene y aun con toda esa impotencia que siente tiene que volver a empezar otra vez si quiere algún día publicar uno de sus libros, no es nada fácil, pues parece que la mala suerte lo acompaña, son noches enteras de desvelos junto a su vieja máquina de escribir. Su pasión por escribir no supera su pasión por leer, pues tal parece que es un comprador compulsivo de libros, pero no porque todos los lee, el coraje de sentirse plagiado, traicionado, robado lo hace concentrarse y escribe una nueva historia mucho más bonita que la plagiada. Ahora antes de dárselo a leer a alguien. lo registra debidamente, pero se encuentra con el inconveniente de que no hay quien lo quiera editar, después de un suplicio lo logra. Con su libro recién editado va a la librería donde tantos libros ha comprado, por fin cumplirá su sueño de ver en aquellas vitrinas su libro listo para la venta junto a los libros de aquellos escritores consagrados a los que ha leído con tanto ahínco. El dueño de aquella librería pronto lo despierta de su letargo haciéndole saber que su libro no sirve y no se va a arriesgar a perder el prestigio ganado con tanto esfuerzo por colocar en sus vitrinas un libro tan insignificante...Pasión, amor, tristeza, alegría desesperación, traición, plagio, de todo encontrara en este libro.