Introducci n2020 2020 2020Se cercior de que no fuese un error.Vista perfecta me dijo el oftalm logo.Era todo lo que necesitaba escuchar.2020, Marzo 10. Cumpl 53 a os. Lo celebr con amigos.Con pocos amigos.La Pandemia del COVID 19, ya hab a cerrado fronterasy era hora de cerrar nuestras casas.Se fueron todos y puse la cerradura por dentro.La cerradura de la misma puerta que hasta ese momentoera un s mbolo de salida, ahora era el refugio m s seguro.(Si lo hubiese).Me encontr escribiendo cada d a. En un mundo queaparentaba estar paralizado.Aparentaba digo, porque todos los amaneceres y atardeceresse siguieron sucediendo.La luna mostr sus fases iluminando las sierras.Fui testigo fiel, desde el balc n, que me permit a lucharcontra lo publicado en el mundo entero. La pandemia no me robar a nada Eso lo ten a dispuesto desde la noche que cerr lapuerta, pero abr la mente para vencer la avalancha que, apaso irreverente, se llevaba muchas vidas.El espejo se volvi un amigo para mostrarme, que eltiempo corr a, sin darme tiempo a caer en la tristeza.Me mostraba la mirada con la cual observaba elmundo.Me invitaba a sonre r para mejorar lo que desde adentrose reflejaba, a n si yo no lo quisiera.El rictus duro, causados por la ansiedad, angustia ymiedo, que por dentro carcom an, fue cuidadosamentemaquillado cada d a.Las canas aparec an y las cubr a.Jugaba con el tiempo que corr a. Buscaba correr la vidamientras tuviese tiempo.SEGUIR ESCRIBIENDO, me dec a.Lo cumpl a como un rito de fidelidad y secreto personal.Lo cumpl a con felicidad.La realidad estaba frente a m y no esperaba ser marcadapor aquellos que hablaban que vivir amos una nueva.Nueva era y es cada d a me repet a, mientras segu a escribiendo, planes y sue os, que parec an m s lejanos que laluna y m s cercanos a la muerte.Pero mientras espero y vivo...SEGUIR .Mireya Ottaviano D az