Eladio Verde, tras escribir un cuadro radiofónico, debutarÃa como compositor de la zarzuela "La familia de Cecilia" (1932), en la que cantó el barÃtono Antonio Medio. El holandés Eladio Devere, autor de su música, inspirada y alegre, de ambiente popular y pegadizo, muy bien instrumentada por Amalio López, no se la dio con queso a nadie, y empezaron a lloverle encargos para que escribiera obras de teatro, ya que Manuel Llaneza decÃa estar cansado, y, en aquel verano, Ramos MartÃn, de vacaciones en Gijón, le aconsejó que abandonase la música, para dedicarse a la letra, siendo "Sindo, el curru" (1933) la primera de su monopolio dramático. De sus muy pegadizos quince números, excluyendo los preludios musicales, aquà se recogen: 1) ¡Llevo la prensa!, 2) Te voy a enseñar respeto a la gente de edad, 3) Es mi ilusión ser estrella de la Metro o de la Fox, 4) ¡Oh, bella hurÃ! (habanera), 5) ¡Les cigarreres somos asÃ! (pasodoble), que tuvo que repetirse tres veces, 6) Nunca pensé que tu traición fuera tan grande, mujer (chotis), 7) ¿Por qué de mi pecho no puedo arrancar este amor ingrato? (romanza), que tuvo que repetir Albina Sánchez, y 8) Un directo a la mandÃbula. La obra que está incompleta, le falta una hoja y el tercer acto, ambientado en una romerÃa de Granda, nos muestra a un Manuel Llaneza Iglesias, exuberante de humorismo, buen conocedor de los resortes teatrales, ingenioso al trazar situaciones graciosas, como las de los gags de la maleta o el match de boxeo al final los dos primeros actos, para el que el tipismo chispeante no tenÃa secretos, con chistes y retruécanos ingeniosos e hilarantes, para presentarnos las desavenencias entre los miembros de una familia, en segundas nupcias, y los amores de una hija de ésta, aunque algo recargada de elementos accidentales, que la alargan en exceso. En ella hay referencias a la crisis económica de 1929, y al séptimo arte.