Creo firmemente que los pensamientos deben ser educados, ponerse en su sitio e intentar mejorarlos. Muchas veces depende del carácter de cada persona poder hacerlo pero es importante tener en cuenta que debemos partir de la premisa, todo lo que nos sucede es para bien, siempre será para bien. Aunque muchos lectores me podrán decir -Fácil es decirlo cuando no te ha sucedido esto o aquello-. En verdad, no es fácil cuando ya has pasado por épocas difíciles y te han quedado cicatrices que hoy ves con sapiensa. Durante mucho tiempo tuve una foto en mi computadora que decía una sola palabra, Stop. Cuando la miraba detenía lo que estuviera pensando, sacaba esos pensamientos negativos que tenía y me comprometía a pensar solamente en cosas buenas o simplemente giraba, y le daba la vuelta a ese laberinto que tenía. No tienen ni idea la cantidad de veces que decía dentro de mí, Stop!. Stop!. Stop!. Poco a poco fueron menos frecuentes hasta desaparecer. Con esto les quiero decir que todo es para bien, que uno aprende a desviar esas nubes negras que lo único que hacen es ensombrecer nuestra vida. Y también aprende que la voluntad hace maravillas, cuando esa voluntad se fortalece no hay imposibles. Créanme lo que les digo, no hay imposibles.Un aspecto importante es agradecer diariamente a Dios por lo que nos pasa, agradecer por estar vivos y más en momentos de pandemia, intentar no quejarse por tonterías, eso me pasa a cada rato, e intento evitarlo cuando caigo en el absurdo de ser una quejuda, por no decir cojuda. Esta palabra me hace recordar a un amigo quien siempre decía: No soporto a los quejudos, atrasan el trabajo y son como bacterias que corrompen el día con su presencia. Es la verdad, hay tantas cosas que suceden en el mundo para no hacer una escalera de prioridades y poner en la cima lo que verdaderamente es importante. Darnos cuenta que aun en los momentos más difíciles tenemos dentro de nosotros esa semilla de vida que no ha dado alguien superior, somos tan importantes que en algun momento regresaremos a Él. No me quiero poner a filosofar y hablar de cosas que muchas veces no se entienden pero que se sienten, CADA QUIEN TIENE LA ÚLTIMA PALABRA.Decidí hacer este cuaderno intentando contribuir en algo con mi experiencia, un amigo de papel que libere momentos tensos y ayude a quien lo necesite. Para ello voy a citar muchos pensamientos inmortales que nos han dejado grandes pensadores que alimentan el alma y nos motiva a ser mejores cada día, buscaré fotos diversas que generen todo tipo de sentimientos y ganas de trabajar en él. Así STOP. ¡Hoy será un gran día!, será un refugio para momentos muy personales, para poder girar nuestro estado de ánimo e intentar alimentar nuestra vida con positivismo. Precisamente pensando en darle personalidad decidí no hacer un libro, sino un cuaderno para trabajar en él, ese es el gran detalle. Cada uno le dará su sello personal e inimitable. Volar con la imaginación es uno de mis más grandes recursos para revitalizarme, sin límites ni fronteras. Yo los invito a crear diferentes historias con cada imagen, dejando que su imaginación haga el resto. Prados verdes con olor a hierba para correr libremente con el viento jugando con nuestro andar. Mares calmados o agitados para largas travesías e infinidad de sucesos posibles, probables, nada seguros pero inquietantes y emocionantes. Desiertos para calar en nuestro interior y sacar sentimientos que nos hagan mover esa fibra endurecida y quieta por mucho tiempo pero que necesita salir a flote para volver a respirar. Lluvias que limpian y quitan todo lo que cargamos innecesariamente en nuestra vida y que terminan en ríos que corren para dar más vida si así lo queremos, porque podemos hacerlo. Frases que abren heridas y cierran otras pero que definitivamente jamás no serán ajenas. La sensibilidad es parte de todo ser humano, son como notas musicales que en conjunto logran arte, y es el arte el que nos abrirá