De cada país del mundo, miles y miles salen a otras tierras, con diferentes propósitos y con diferentes destinos, pero todos confluyen en una necesidad muy parecida: "Buscar y explorar nuevos senderos". Desde que Dios puso al hombre sobre la tierra para que la habitara, se inició la partida del hombre buscando el mejor lugar para satisfacer sus necesidades humanas, donde la tierra sirva para sembrar y donde los árboles den buenos frutos. Cuando el hombre se junta y trabaja los campos y estos se van convirtiendo en ciudades y el país en nación, unos pocos hombres comienzan a adueñarse de las riquezas y comienza el problema del abastecimiento, de la falta de trabajo, de la falta d servicios públicos y de la congestión habitacional y social, entonces el hombre se va a otras tierras porque en la que nació, ya no hay esperanzas. Este libro trata la realidad de los dominicanos en la diáspora, pero puede servir de comparación con las realidades de todos los ciudadanos de otros países que han tenido que dejar su tierra atrás