Un día desperté con la novela en mi cabeza; tal vez, después de muchos años, mi subconsciente se cansó de mí, de mis oscuridades frecuentes, y ensambló, no como un sueño, sino como una narración clara, "Pausa" en mi mente. Mientras que no me considero pesimista, me gusta pensar que soy realista e idealista que ama la felicidad, la alegría, la sagacidad, el humor oscuro y la risa. Amo reír.
Siempre me han gustado las películas de desastres; tenía solo ocho años cuando vi la película "Terremoto" sin el permiso de mis padres, y ¡vaya que pagué por ello!, quedé traumado por años, y de alguna manera, desde entonces, siempre dispuesto a ver películas de "fin del mundo/fin de la humanidad." Más tarde, en sexto grado, tuve un maestro brillante, adelantado a su tiempo, que me inculcó el impacto de la explosión demográfica en el planeta. Pasaron los años y recuerdo el susto del agujero de ozono, el creciente islote de basura en el Océano Pacífico, Al Gore, cuando, en 2012, el reciclaje cambió de multi clasificación a clasificación individual en Minneapolis...
De acuerdo con los géneros literarios, esta novela es ficción de desastres, no estoy seguro si es un thriller; para mí, es más ficción de aventuras. Tal vez sea una combinación de ambos, y estoy perfectamente bien con ello, ya que me encantan ambos géneros.