La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es una de las expresiones más profundas y perdurables de la espiritualidad católica, centrada en el inmensurable amor y misericordia de Cristo. Con raíces en las Escrituras y en la contemplación de la Pasión de Cristo por parte de la Iglesia primitiva, esta devoción se centra en el corazón como símbolo de la divina compasión y el amor sacrificial de Jesús. A lo largo de los siglos, los creyentes se han sentido atraídos por la imagen del corazón traspasado -ardiente de amor, rodeado de espinas y coronado con una cruz- como recordatorio visual y teológico del amor infinito de Cristo por la humanidad.Lo que comenzó como una meditación silenciosa en los corazones de los místicos se convirtió en una devoción universal abrazada por toda la Iglesia Católica. Desde las primeras reflexiones de los Padres de la Iglesia hasta las visiones místicas de santas como Santa Gertrudis la Grande y Santa Margarita María de Alacoque, el Sagrado Corazón se convirtió en más que un símbolo; se convirtió en un movimiento de reparación, intercesión y renovación. La historia de esta devoción se entrelaza con la historia, la teología, la cultura y el arte, ofreciendo un rico testimonio del amor duradero de Jesús y el anhelo de los fieles de responder con amor a cambio.